Cómo disfrutar la buena gastronomía y dejarse sorprender al mismo tiempo

Gastronomía Clandestina Costa Rica me mostró la forma en que están haciendo algo diferente

Les voy a ser sincero, tengo semanas de tener tanto trabajo que no he podido seguir el ritmo que este blog se merece.

Pero de la misma forma que a todo chancho le llega su diciembre, a mi me llegó la hora de contarles una de las iniciativas chivas que he vivido y por eso de la que les puedo hablar con lujo de detalle.

Se llama Ruta Clandestina, idea de un proyecto llamado Gastronomía Clandestina Costa Rica. Lo primero que voy a decir, antes que salga un troll de esos amargados es que ni ellos ni yo estamos diciendo que están descubriendo algo, que son los primeros o que tienen la fórmula del agua tibia.

Sencillamente es un grupo de entusiastas que está desarrollando en el país una propuesta que a los comensales de otras partes del mundo le encantó.

La idea es ir a comer a un lugar desconocido. Las reglas son sencillas, te llega una invitación por correo electrónico, usted como en Matrix (con aquello de las píldoras roja o azul) acepta o rechaza asistir.

Si dice que sí, 12 horas antes de la hora pactada para el pop clandestino te informan cuál es el restaurante dónde te van a estar esperando.

Una vez en el sitio, y no antes, te das cuenta del menú. Desde luego no crea que lo van a llevar a cualquier lugar donde todo sabe igual. La idea es que sean lugares donde los chefs tengan estilos originales, donde destacan por una gastronomía de alto nivel.

En mi caso descubrí que se trataba de Chateau 1525 y les aseguro que el menú estuvo exquisito. Muy propio del lugar, con platos tipo degustación que con cada bocado sorprenden aún más.

Para darle un nivel aún más alto, los creadores de Ruta Clandestina se aseguran de tener un sommelier, un experto en vinos que logra recomendarte el mejor vino para cada uno de los platos e ingredientes.

A eso se le suma la complicidad de un grupo de personas que nunca habías visto, pero que están ahí por razones muy similares y entre esas están disfrutar del buen comer o del vino.

Este escritor de gastronomía disfrutó mucho, la verdad es que ese elemento sorpresa hace que uno sienta ansias por descubrir el resultado, el menú y el buen ojo de las personas que están detrás de Gastronomía Clandestina Costa Rica son un sello que sinceramente parece difícil que se le quede mal a alguien, aunque desde luego alguna vez podría pasar.

Ruta Clandestina una de las iniciativas. Y no necesariamente la  más arriesgada, ellos tienen otra modalidad aún más extrema que da nombre a la empresa Gastronomía Clandestina.

Nadie sabe el lugar, nadie conoce el menú, solo saben cuántos platos se degustarán. El lugar para la cena nunca será un restaurante, o un hotel. Te sirven vinos, destilados, hay música en vivo y desde luego te preguntan si tenés alguna intolerancia alimentaria para que no exista problema.

Por último, te dicen dónde será el punto de encuentro, ahí pasa un transporte privado y lleva a los comensales a un lugar sorpresa como el hangar de un aeropuerto.

Si les interesa estar más al tanto, lo mejor es seguirlos en Facebook, o en su sitio web www.gastronomiaclandestina.com, ahí se podrán enterar de cuándo es la próxima cita, el precio y lo demás será una sorpresa.

 


Comments