Ojalá llueva churchil

Al parecer una fiebre en torno a este tradicional postre se está desatando en el valle central porque aparecen nuevas versiones

Hay que reconocer al César lo que es del César. Al parecer la invención de la churchilleta a cargo de unos emprendedores bautizados como Los Paleteros despertó una fiebre inusual por el tradicional churchil porteño entre los habitantes del valle central, a tal punto que he llegado a pensar que ojalá llueva churchil.

Hoy no solo es ese helado, ahora hay waffles de churchil, versiones gourmet del churchil y hasta un churchilfreak.

Esta es, digamos, la segunda ola de la fiebre por el churchil porque ya POPS tiene su versión.

Se han preguntado el por qué de esta nueva ola de entusiasmo. Pienso que por un lado el churchill despierta en muchos ticos un recuerdo agradable, porque digan lo que digan todos hemos visitado Puntarenas y terminamos comiendo un churchil.

Así que la nostalgia juega un papel importante. Es similar a cuando las personas van a la zona sur y les genera alegría parar en Los Chespiritos a tomar café o el comer una tortilla aliñada con queso cuando visitamos la zona de Cervantes camino a Turrialba.

La otra razón, seamos aún más honestos, es que un churchil es una bomba dulce irresistible con toneladas de sirope de cola, leche en polvo y leche condensada y al cuerpo humano eso le agrada en la mayoría de los casos.

Los paleteros tuvieron una buena asesoría en relaciones públicas e impactaron varios medios nacionales. Eso tuvo como resultado una difusión abrumadora y un impulso tal que cuando abrimos Facebook parece que todos hablan de la churchilleta.

Por cierto, o se pellizcan y logran producir más o pronto la gente se aburre de que nunca hay disponibles. Tengo una amiga que les llegó a tocar la puerta a la fábrica porque estaba embarazada y tenía antojo.

Al ver el resultado hay repercusiones en el mercado, un buen ejemplo es el Churchiffle, elaborado en Jacob`s Gourmet Coffee Bar en Heredia. Una base de auténtico waffle belga con helado, leche condensada, crema batida, sirope y leche en polvo.

En este mismo restaurante de Heredia (al lado de Jardines del recuerdo) siguieron sacando provecho de esta fiebre y su joven chef Yuzdra inventó el Churchillfreak, que es su versión de autor del churchil.

Café Miel, otro lugar de moda entre quienes gustan de espacios ricos y con propuestas innovadoras, de igual manera se subió a la ola del churchil y comenzó a ofrecer el Churchilín, su propia versión gourmet de este postre y por los comentarios en Facebook, a la gente le encantó la propuesta.

No me extrañaría ver nuevos lugares que ponen a la venta productos inspirados en el churchill, supongo que POPS sacará del congelador su propia versión y será la promoción del mes muy pronto y si yo fuera el gerente de mercadeo o desarrollo de producto de Dos Pinos o cualquiera de sus competidores, estaría trabajando ya en algo que me permita acceder a una porción de este mercado de la nostalgia por el churchil.

Solo una pregunta para terminar, ¿cuánto durará esta fiebre?, si es una moda les recuerdo que todas las modas pasan.

¿Qué opinan ustedes?

Fotos tomadas de los perfiles de Facebook de Los Paleteros, Jacob´s Gourmet y Café Miel.

 


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